| Capítulo X: Cristales rotos | 8/9/07 |

Simplemente, no podemos pararlo. Podemos verlo venir, pero no podemos evitarlo. Se rompe tan velozmente un cristal, que para nuestros ojos fue solo un instante. No existe un cristal que podamos ver cómo se rompe. Únicamente podemos confirmar que está roto cuando ya no hay remedio. De otra forma, de seguro que intentaríamos evitarlo. Sin embargo, un cristal se quiebra, se fractura, y, finalmente, se rompe... porque no soporta la presión. Esa presión es invisible y muchas veces atraviesa cristales que creíamos seguros de no romperse. Puede quedar en grandes piezas que forman un puzzle o en minúsculas piezas. Pero nunca volverán a formar juntas una figura geométrica perfecta. Es el precio por la belleza de su forma.
Y luego, ¿qué queda? Quedan cristales. Pero... ¿cómo podemos llamar por el mismo nombre a lo que queda si nunca volverá a haber uno igual? Aún no entiendo esa cruel ironía... No merece la pena seguir pensando en lo que fue en el pasado.
Algunos cristales se rompen por una intención y otros, simplemente, se rompen. |
publicado por Néstor Suárez // 9/08/2007 11:26:00 p. m. //  |
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El cristal es un material frágil. Quién lo fabrica y lo trabaja lo sabe bien. Podríamos llegar a pensar,incluso, que, irónicamente, el cristal es un material hecho para romperse...Aunque también es verdad que existen cristales más resistentes duros con innumerables finalidades como la acústica, la seguridad, la conservación de otros materiales.
Cuando voy a los museos, me resulta curioso contemplar cómo enormes objetos de piedra, o esculturas de mármol, son protegidas del paso del tiempo y de los elementos externos (como, por ejemplo, los visitantes) con cristal. El material frágil envuelve al material duro.¡Qué paradoja!
A lo que quería llegar con esto es que a veces se da el caso en esta vida de que lo débil envuelve a lo fuerte, le inspira fuerzas, hace que resalte entre otras cosas, y no nos damos cuenta.
Parémonos a pensar en cuántos de esos cristales hemos roto queriendo, o sin querer...y demos gracias por los que aún nos rodean.
[Felicidades por este post, Néstor. Me ha encantado ^^]
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Qué técnica te pusiste con lo de acústica...! xD Pero me gusta esa paradoja de... "lo frágil protege a lo fuerte". Sin duda, este post puede verse de muchas maneras diferentes. Yo lo escribí reflexionando sobre lo delicadas que son las relaciones interpersonales. Casi tan delicadas como un cristal.
[Y, si alguien se lo estaba preguntando,... sí, se rompieron cristales para conseguir este post]
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Me encanta la gente ke habla por hablar intentando hacer creer ke lo ke dicen es verdad y, peor aun creyendo saber de lo ke hablan o conocer todo lo ke hay alrededor. Dicho esto Ness, siempre tendras mi apoyo para cualquier cosa, tanto para ayudarte a romper cristales como a tirar a la basura esos cristales rotos. De cualquier manera, ke a partir de ahora se rompa lo ke se tenga ke romper pero de una vez por todas. Ánimo amigo ;)
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Oye Ness, trankilo hombre. Que lo de que cada vez ke escribes un post muere un gatito en el mundo es mentira eh? Actualizaaaaa!!!
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yo posteo, tu posteas, el posteas, nosotros posteamos, vosotros posteais , ellos postean.
yo actualizo, tu actualizas, el ...
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El cristal es un material frágil. Quién lo fabrica y lo trabaja lo sabe bien. Podríamos llegar a pensar,incluso, que, irónicamente, el cristal es un material hecho para romperse...Aunque también es verdad que existen cristales más resistentes duros con innumerables finalidades como la acústica, la seguridad, la conservación de otros materiales.
Cuando voy a los museos, me resulta curioso contemplar cómo enormes objetos de piedra, o esculturas de mármol, son protegidas del paso del tiempo y de los elementos externos (como, por ejemplo, los visitantes) con cristal. El material frágil envuelve al material duro.¡Qué paradoja!
A lo que quería llegar con esto es que a veces se da el caso en esta vida de que lo débil envuelve a lo fuerte, le inspira fuerzas, hace que resalte entre otras cosas, y no nos damos cuenta.
Parémonos a pensar en cuántos de esos cristales hemos roto queriendo, o sin querer...y demos gracias por los que aún nos rodean.
[Felicidades por este post, Néstor. Me ha encantado ^^]